El estado de ánimo se refiere al estado emocional o disposición emocional en la que una persona se encuentra. Las personas experimentamos cambios frecuentes en nuestro estado de ánimo, sin embargo, se convierte en un problema cuando predominan estados que afectan negativamente nuestro rendimiento y se prolongan en el tiempo. La depresión se caracteriza por la pérdida de ánimo, falta de motivación y desinterés.

Se suele describir como una disminución de la energía vital que impide a la persona dirigirse hacia metas y propósitos. En los casos más graves, puede llevar a la pérdida de sentido de la vida sin posibilidad de recuperarlo, lo que generalmente resulta en una baja autoestima y una sensación de insuficiencia. Actualmente, es común que las personas se autodenominen como deprimidas sin realmente estar en esa condición. La tristeza, por otro lado, es un estado emocional temporal causado por una situación específica, del cual la persona suele recuperarse en poco tiempo.
Es importante, por lo tanto, identificar cuándo el malestar se convierte en un estado de insatisfacción que afecta la autovaloración de la persona y, en caso necesario, buscar el apoyo adecuado para mejorar su situación.